Buenos días tristeza.

Estaba quieta, con las piernas enrolladas y las manos sobre el regazo, sin poder evitar un temblor frio. No dejaba de pensar, que no podíamos darle cuerda al reloj, porque ahora, ya era demasiado tarde.

"No sé qué es porque nunca he sentido algo así. Solo sé que cierro los ojos y te veo a ti, que tengo tu aroma incrustado en mi mente, que mi ira se desata cada vez que se cruza otro gran predador por mi camino.Temo mirarme en el espejo porque me odio. Sé que te hice daño, y toda una eternidad no será bastante para compensártelo, pero soy una criatura egoísta que solo mira por su propio bienestar, por eso estoy ante ti, de nuevo, pidiendo que no me apartes de tu lado. Quiero protegerte de todo, aunque no pueda defenderte de lo que soy..."

Vivir, aunque sea por un solo instante, es el deber y la misión más alta que debemos cumplir [Fausto].

Entradas populares