Carrusel
Ella camina por la ciudad, y ya no sabe adónde ir,
se le han agotado las ideas,
y ya sólo hay hojas aunciando el otoño,
presagiando el miedo que le tiene a la oscuridad,
a la distancia,
a las despedidas,
y a las ausencias.
Ya sólo entiende, que ha sido la peor hierba del jardín,
y aún y todo le han dejado crecer e invadir un corazón que rompe por dentro,
y también por fuera.
Pero ella ya sabe,
que es como el cerezo que se pudre por dentro,
y su cabeza el rayo que siempre la parte en dos.
Que tú no tienes la culpa de nada,
si acaso de quererla como ella no te ha sabido querer,
sin asideros,
sin pretextos,
sin rencores...
se le han agotado las ideas,y ya sólo hay hojas aunciando el otoño,
presagiando el miedo que le tiene a la oscuridad,
a la distancia,
a las despedidas,
y a las ausencias.
Ya sólo entiende, que ha sido la peor hierba del jardín,
y aún y todo le han dejado crecer e invadir un corazón que rompe por dentro,
y también por fuera.
Pero ella ya sabe,
que es como el cerezo que se pudre por dentro,
y su cabeza el rayo que siempre la parte en dos.
Que tú no tienes la culpa de nada,
si acaso de quererla como ella no te ha sabido querer,
sin asideros,
sin pretextos,
sin rencores...
