Porque una gota de tinta, no se recompone
En realidad usted fue siempre una imagen.
La imagen que yo creé a partir de un conjunto de anhelos, de deseos
incumplidos, de pequeños fracasos. Así ingresó usted a mis insomnios.
Mario Benedetti
Tengo ciertas manías inarrancables. Siempre busco clinex perdidos en mis bolsillos. Cada mañana cuando me encuentro el sillín de mi bicicleta húmedo [bastante a menudo] y sin embargo, nunca soy capaz de predecirlo.
Cada vez que me alejo de un sitio, hecho la vista atrás para asegurarme de no haber dejado nada. No una, ni dos sino hasta tres veces. Y es que tengo un miedo irrefrenable de olvidar(me) (de) alg(uien)o. Del mismo modo, cada 10 minutos cuando camino, me palpo los bolsillos y me sosiego al sentir que sige ahí. No soy capaz de esperar a que el semáforo se ponga en verde, y cada vez que cruzo la acera me imagino mi propio atropello. Siempre miro las fechas de caducidad de cualquier cosa, presuntuosamente en los yogures naturales sin azucar, buscando mi fecha de cumpleaños, o quizás la de alguien para colocarla en el primer corcho que he tenido en toda mi vida. La mía, desgraciadamente, aún no la he encontrado.
Sigo mirando debajo de la cama y en los armarios por si hay algún gnomo asesino, cada vez que veo asesinatos en algun filme. Prefiero los cojines a la almohada y aunque ya no abrace, me siento segura si tengo algún peluche anticuado y pasado de moda. Me gusta tumbarme en las alfombras, y sentir el frío de las sabanas cuando me acuesto. Me enamora oir la lluvía en el techo mientras duermo, pero detesto el ruido de esta vieja calefacción de agua. Prefiero bañarme de noche, quizás porque todos los gatos son pardos...
Me gusta la poesía y soñar despierta, oir música mística y cantar cuando voy en bicicleta. Obsesionada por las palomitas y las aceitunas manzanilla, mientras veo comedias los domingos noche de verano.
Odio la textura de mi piel cuando voy a la playa, así como que me quede arena entre los dedos de los pies. Tengo pavor a tiburones imposibles o a los BNI (bichos no identificados) que pueda haber. Me gustan las pecas, aunque no tengo y la manicura francesa no sobre-exagerada.
No sé si me gusta el "siempre" pero me cae bien. Odio los alagos increibles y las miradas desdeñosas.
Me cautivan las sales del baño, el olor a vainilla y el suave incienso, así como el olor a gasolina y a pintura.
Siempre he querido montar en un burro, y abrazar a un simio de la selva. Me encantan los erizos, y guardar luciernagas y grillos en tubos de cristal de tomate casero que hacía mi abuela en el pueblo. Me satisface barbaridades, andar descalza por la hierba mojada, empapada o inundada; así como por el marmol y el asfalto en los días de sol.
Siempre he querido saltar en paracaídas, pero creo que se va a quedar en una simple idea. Siempre he querido ser diferente, pero no rara. Dulce y extravagente quizás. Tengo muy mal carácter y soy injusta con quien no me amarra y me domina. Una mirada quizás lo diga todo.
Sin embargo, puede que sean esas personas, en las que más perdure. Siempre he querido mucho y poco, en sabores umami y con textura linosa.
Ahora...ahora tengo poco y nada. Y lo que tengo lo golpeo contra la pared. No soy facil para quien lo es... pero la fuerza del carácter con frecuencia no es más que debilidad de sentimientos.
Si mezclas el puré de patatas con la salsa, después no se pueden
separar, es para siempre. El humo sale del cigarrillo de papá, pero
nunca vuelve a entrar. No podemos volver atrás, por eso cuesta elegir.
Hay que tomar la decisión correcta.Mientras no elijas, todo sigue siendo
posible... - Nemo Nobody
