Mis mil sombras.

Deberías aprender francés. Nunca debistes irte. Nunca debistes haberte perdido en aquel naufragio que te atrapó en una pompa de jabón, naufragando hacia la orilla que nunca llegó. Y me preguntó el porqué y no lo encuentro. Llena de sentimientos, una poesia en un papel en blanco. Reazagándome, ando por la arena mojada que me atrapa con cada caracola que dejo atrás. Mintiendo a la espuma marina que arrastra lo que un día vino, voy navegando con la ropa mojada por la negra bahía de una concha gris plata.
He dejado de vestirme con las cosas buenas.
Olvídate.
Déjate.

Entradas populares