La niña de las amapolas.
![]() |
"La libertad y la salvación de estar solo en mi locura, a salvo de ser comprendido. Porque cuando nos comprenden, perdemos algo de nosotros mismos"
El extranjero de Albert Camus
|
Te echo de menos. Hoy ha sido uno de esos días encapotados. Sola en esta habitación, ya tan vacía. No sé si ha sido la lluvia o el frío. No sé si ha sido tu ausencia, o su cercanía. No sé si ha sido el no poder verte, o la aproximación de mi encuentro con él. Fortuitamente casual. Esperadamente planificado diría yo. Puede que sea yo. O puede que sean las nubes. Puede que sea la navidad, o el año nuevo. Puede que sea que te quiero, o puede que sea que no puedo odiarle, después de todo. Yo, la niña de las amapolas. Puede que sean mis 18 años o mi locura, cada vez, más sorprendente. Dicen que "los locos, en su momento de lucidez son sorprendentes". Yo he dejado de sorprenderme. He llegado a entender que el tiempo pasa, no en vano, las cosas también cambian. Que son lo que no fueron y serán lo que ya no son. Que el viento se lleva todo. Que no queda nada. Que no me queda nada. Que vendrán, que se irán. Y luego "chau" como dice Benedetti. A sabiendas de que esto se me acaba o que sólo acaba de empezar.
Y mientras, te echo de menos.
Tengo tanto miedo. Miedo a que lo olvides. Miedo a tu miedo. Miedo a tu madurez. Estúpida niña.
Porque no puedo esbozar sonrisas, la niña de las amapolas. Porque no puedo dejarme llevar, porque siento miedo. Porque no me veo capaz. Porque no puedo olvidar. Dime porque coño he dejado de ser la niña de las amapolas. Creía poder volar. Creía poder despegar. El problema no fue el viento, fue que no supe despegar las alas. Dime porqué me dejastes acabar así. Sola. Esperando el consuelo de unos brazos que se alejan. De unos besos que cuando necesito, no estan.
Se me cambia la mirada, cada vez que distingo los caminos de otras vidas que se cruzaron con la mía. Por un momento, por un instante nuestro. ¿Y qué quieres que haga? Sonrio como si de verdad todo fuera bien, pero lo cierto es que mi bañera comienza a inundarse. Me acongoja la presencia de aquellos que se fueron, de aquellos que decidieron escoger otras rutas. Tal vez, mejores.
Y yo, me escondo detrás de estas bambalinas, que se deshacen cada vez que llora el cielo. Cada vez que el reloj marca las 00.00. Y sí, que quieras que haga. Tal vez me he convertido en lo que nunca quisistes. Pero qué sé yo de la vida. De esta mi vida.
"Año nueva, vida nueva" dice el famoso refrán, pero yo... no puedo olvidarme de todo lo que este año me ha traido. Este año, se ha llevado un poquito de mí, le he otorgado mucho llantos, y ha tomado rutas que no esperaba. No sé decir, si desde aquí tengo vistas extraordinarias, supongo que sigo en proceso de adaptación. Muchos sueños rotos, desilusiones, decepciones. El viento frío me ha azotado en la cara y el mar cantabrico ha ahogado mis retos. Combulsa, triste y desesperada. Con unas gotas de inmensa frustración.
Mi vida, ha cambiado. Sí. No como esperaba, pero lo ha hecho, y yo tambien he cambiado.
He aprendido, que el hombre puede no conseguir lo que quiere, que pueden hacerle daño, que aprende a conformarse. Duele. Mucho.
Pero aquí sigo. Este año, sí, ha sido el peor de mi vida, pero tambien el mejor. Tendria que comprar una balanza para saber si ha ganado el angel bueno o el malo.
"Año nueva, vida nueva" dice el famoso refrán, pero yo... no puedo olvidarme de todo lo que este año me ha traido. Este año, se ha llevado un poquito de mí, le he otorgado mucho llantos, y ha tomado rutas que no esperaba. No sé decir, si desde aquí tengo vistas extraordinarias, supongo que sigo en proceso de adaptación. Muchos sueños rotos, desilusiones, decepciones. El viento frío me ha azotado en la cara y el mar cantabrico ha ahogado mis retos. Combulsa, triste y desesperada. Con unas gotas de inmensa frustración.
Mi vida, ha cambiado. Sí. No como esperaba, pero lo ha hecho, y yo tambien he cambiado.
He aprendido, que el hombre puede no conseguir lo que quiere, que pueden hacerle daño, que aprende a conformarse. Duele. Mucho.
Pero aquí sigo. Este año, sí, ha sido el peor de mi vida, pero tambien el mejor. Tendria que comprar una balanza para saber si ha ganado el angel bueno o el malo.
Un beso
amor.
Esa que fuimos, nunca se irá.

