Falling in Love
"(...) Como si la vida te dijese: mira, aquí me tienes, vuelve a intentarlo"
Karmelo Iribarren
Hoy me he levantado con una película en la cabeza. Y con Alan Watts. De su concepto del amor y del equivalente a enamorarse.
Las palabras, son el instrumento mágico de cómo creamos el mundo en el que vivimos. Por eso, parece que esconden mucho más de nosotros mismos que lo que nos enseñan.
Falling in love. Tomber amoureuse. Amorem ardeo. Caer enamorado. Y podemos decir que como dijo Alan, esto suena un poco a locura. ¿Caer? ¿Porqué no decir "subiendo al amor"? Porque de alguna forma, hay en eso, la horrible idea de caer.
Es probable que esto se remonte a cosas tan fundamentales como que en el caos está la creación. La idea de que sólo cuando las cosas llegan a su límite, podemos encontrar el retorno. Es probable, que tomar el riesgo espantoso de morir en el intento, sea la única condición indispensable para estar vivo. De hecho, podemos decir, que toda la vida es un acto de fe, una apuesta.
En el momento en el que uno da el paso hacia delante, no deja de estar haciendo un asombroso acto de fe. Nunca sabemos si el suelo va a ceder bajo nuestros pies.
En el momento en el que uno da el paso hacia delante, no deja de estar haciendo un asombroso acto de fe. Nunca sabemos si el suelo va a ceder bajo nuestros pies.
En el momento en el que emprendemos un viaje, qué acto de fe...
Cuando decidimos entrar en una relación de cualquier tipo con otra persona... qué acto de fe.
Y así pasamos la vida, entregándonos a las circunstancias, que a veces, son personas. Y, podría ser que en el fondo sea lo más poderoso que podemos hacer. Una entrega total que equivaldría a decir: ahora puedes hacer conmigo lo que quieras. Y eso sí que es una locura. Dejar que las cosas salgan de tu control.
Cuando decidimos entrar en una relación de cualquier tipo con otra persona... qué acto de fe.
Y así pasamos la vida, entregándonos a las circunstancias, que a veces, son personas. Y, podría ser que en el fondo sea lo más poderoso que podemos hacer. Una entrega total que equivaldría a decir: ahora puedes hacer conmigo lo que quieras. Y eso sí que es una locura. Dejar que las cosas salgan de tu control.
Así que, aún aunque suene loco... finalmente llegamos a la extraña conclusión de que en la locura está la cordura... porque quizás ésa sea la unica forma de vivir...
¿Y cómo decir? No podemos dejar que la vida nos viva sin haberla vivido antes.

